Todos los padres y madres del mundo quieren lo mejor para sus hijos, y por ello hacen todo lo posible. Todos los maestros y maestras actuamos en la misma dirección con nuestros alumnos. No nos queda otra salida que acercarnos, mirarnos con respeto y aceptar, asentir tal y como decíamos, con aquello que nos toca hacer a cada cual, sin prejuicios, sin exigencias, sin culpabilidades cruzadas. Tan sólo desde el reconocimiento absoluto del otro, y desde el amor que funda lo humano, vamos a encontrar las vías para hacer de esta relación entre la familia y la escuela un lugar de encuentro que ha de dar numerosos frutos, puesto que entre nuestras manos está, en gran medida, el futuro de las nuevas generaciones.
Parrellada (2008, p. 51)

jueves, 10 de mayo de 2012

SESIÓN DE LA ESCUELA DE PADRES DEL 20 DE ABRIL

Para iniciar el dialogo con las familias presentamos el album ilustrado ¡Vaya Rabieta!
A partir de la historía los padres empezarón a contar sus experiencias explicando cual es su vivencia
de las situaciones en las que se producen rabietas y cual es su respuesta.
Ayudandome de una presentación fuimos viendo cuales eran las razones por las que se producen las rabietas y cual debe ser su respuesta para evitar que se conviertan en una respuesta habitual en los niños.
La sesión se desarrolló con normalidad produciendose un intercambio muy enriquecedor que creo que hizó posible reflexionar sobre su forma de actuar y sobre como esto determina en gran medida las respuestas de los niños, facilitando o no que vayan adquiriendo un progresivo control emocional.

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